Rojo como el cielo:
No todo el mundo aprende de la misma manera, ni al mismo
ritmo.
A todas las personas les pueden interesar cosas diferentes,
por eso no se le debe imponer que debe, y como lo debe aprender.
Si se le impone que debe aprender pueden estarse perdiendo
habilidades excepcionales que pueden llegar a servir a la sociedad (que tal si
Mirco hubiera hecho caso al director y no hubiera seguido usando la grabadora? Se
hubiera perdido un gran editor de música italiano.)
Se da un gran cambio
al pasar de concebir la educación como el profesor enseñando, a concebir la educación
como el estudiante que aprende.
Las propuestas de ambientes de aprendizaje contemporáneos no
se llevan a cabo en todos los espacios de enseñanza, solo en unos pocos.
La pregunta ahora no es como enseñamos, sino como aprenden
los estudiantes, para desde allí enseñar mejor.
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